En lo alto de las montañas nevadas se alza el Castillo Congelado, donde el invierno antaño seguía un orden sagrado y ancestral. Hace mucho tiempo, este equilibrio era custodiado por una familia real conocida como los Guardianes del Invierno, protectores del ritmo natural de las estaciones. En lo profundo de sus muros helados reposaba un poderoso artefacto conocido como el Corazón del Invierno. Este guiaba el ciclo de la escarcha y el calor, determinando silenciosamente cuándo caería la nieve y cuándo regresaría la primavera. Entonces, sin previo aviso, los Guardianes desaparecieron como arrastrados por el viento. El Corazón enmudeció y el invierno se negó a ceder. El mundo se rindió lentamente al frío infinito. Habéis sido elegidos para convertiros en los nuevos Guardianes del Invierno. Partid hacia el Castillo Congelado. Una tormenta repentina se desata y dispersa a vuestro grupo, y entre la nieve arremolinada os dais cuenta de que este camino no se puede recorrer solos. Reuníos. Confiad los unos en los otros. Avanzad juntos por pasillos helados y cámaras ocultas para despertar el Corazón del Invierno antes de que la escarcha ate el mundo para siempre.